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Agustín de Foxá y Torroba
Madrid,
28/02/1906 - Madrid, 28/06/1959
Conde de Foxá. Nació en Madrid el 28 de febrero de 1906. Cursó sus
estudios de bachiller en el colegio de los Marianistas donde
escribió versos en un periódico que hacían los propios estudiantes
que se llamaba
De todo un poco.
Después hizo Derecho, en la
Universidad de Madrid, y, una vez finalizó los estudios
universitarios, opositó al Cuerpo diplomático, desempeñando su
primer cargo en la Legación de Bucarest en 1930. Siguieron Sofía y
Budapest y a continuación un ascenso a secretario de embajada que
estrenó en Roma. Después vendrían otros destinos en
Europa-América, y su última misión diplomática sería Filipinas.
Su amistad
y admiración por José Antonio Primo de Rivera le lleva a ser uno
de los poetas que, junto con Pedro Mourlane Michelena, Rafael
Sánchez Mazas, José María Alfaro, Dionisio Ridruejo, el propio
José Antonio, la colaboración de Luis Bolarque y del maestro Juan
Tellería, compondrían el himno falangista
Cara al sol.
La guerra civil le sorprende en Madrid y a punto
está de ser fusilado pero, gracias a su pasaporte diplomático de
cónsul en Bombay, los milicianos que le detienen creen que es
indio. Al encontrarse en grave peligro convenció al ministro para
que lo dejara marchar a su puesto donde serviría mejor a la
República. Finalmente fue trasladado a Bucarest. El 12 de
septiembre de 1936 escribe a su hermano Jaime y le dice que haga
llegar a la Junta de Burgos que él y cuatro compañeros más que
salieron al mismo tiempo de la capital de España, para ocupar sus
destinos, van con el «propósito de boicotear por todos los medios
al Gobierno de Madrid. Únicamente dimitiríamos si se nos mandara
comprar armas»,
Llega a Burgos a finales de 1936 y al poco tiempo comienza a escribir
su novela Madrid
de corte a checa que
finalizó en Salamanca en septiembre de 1937. En abril de 1938
se publica editada por Ediciones Jerarquía y se agota
rápidamente.
El 27 de julio de 1938 recibe el nombramiento para
incorporarse en la Embajada española de Buenos Aires algo que
no hará tan pronto como él pensaba; mientras, seguirá trabajando
con la Falange Exterior escribiendo artículos para los periódicos
y Radio Nacional hasta el final de la guerra.
En marzo de 1940 llega a Roma para incorporarse a
la Embajada de España pero al poco tiempo es expulsado del país
por el propio Benito Mussolini, quien al parecer le acusa de
espía. Esta situación se prolonga casi un mes hasta que recibe
carta de Ramón Serrano Súñer, ministro de Asuntos Exteriores, que
la encabeza como presidente de la Junta Política de Falange
Española Tradicionalista y de las JONS, dice así:
"Querido Agustín: Reconocido que carece de
fundamento la grave acusación de que fuiste objeto, queda zanjado
el asunto.
Ahora bien, con o sin fundamento (yo, conociéndote,
creo que con fundamento) dicen que hablas en términos desagradables
para el régimen fascista y aun para el Duce, cosa intolerable
en un español falangista y diplomático; a mí esto me ofende como
a ellos mismos. Por este motivo cesas en tu actual destino y saldrás
en seguida de Roma.
Espero que alguna vez rectificarás esa conducta
que daña a España y a ti no te favorece.
Un saludo. R. Serrano Suñer 24-IV-1941"
No tardaría en tener nuevo destino, pues a principios
de septiembre ya estaba en Helsinki como encargado de negocios
de la Embajada. Una vez terminado su periplo profesional en Finlandia
vuelve a Madrid donde estará algo más de dos años para incorporarse
a su nuevo destino en la Embajada de Montevideo, en 1947 es trasladado
a Buenos Aires y en 1950 a la Embajada española de La Habana.
Después de algo más de cinco años en La Habana,
regresa a Madrid y espera un nuevo destino: «Un Consulado
tranquilo cerca del mar sería mi ideal». Pero ese destino lo lleva
a Manila en 1958. En 1959 es elegido académico en la Real Academia
Española sucediendo en el sillón Z a Agustín González de Amezúa y
Mayo, pero la muerte no le permitirá tomar posesión.
El 30 de junio de 1959 moría en Madrid en
la residencia de su madre, la marquesa de Armendáriz.
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