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Decreto nº
255, de unificación de Falange Española y Requetés en una sola
entidad política, de carácter nacional, que se denominará Falange
Española Tradicionalista de las JONS |
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Lugar: |
Burgos |
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Publicación: |
BOE nº 182 |
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Fecha: |
20/04/1937 |
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Archivo PDF: |
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GOBIERNO DEL ESTADO
Decreto número 255
Una acción de gobierno eficiente, cual cumple ser
la del Nuevo Estado Español, nacido por otra parte bajo el signo
de la unidad y la grandeza de la Patria, exige supeditar a su
destino común la acción individual y colectiva de todos los
españoles.
Esta verdad, tan claramente percibida por el buen sentido del
pueblo español, es incompatible con la luchas de partidos y
organizaciones políticas que, si bien -todas- pugnan noblemente
por el mejor servicio de España, gastan sus mejores energías en la
lucha por el predominio de sus estilos peculiares, o, lo que es
peor, en cuestiones de tipo personalista que dan lugar a
discordias pequeñas dentro de las organizaciones, resucitando la
vieja intriga política y poniendo en trance de descomposición
organizaciones y fuerzas cuyas masas se mueven a impulsos de los
más puros ideales.
Llegada la guerra a punto muy avanzado y próxima la hora
victoriosa, urge ya acometer la gran tarea de la paz,
cristalizando en el Estado nuevo el pensamiento y el estilo de
nuestra Revolución Nacional. Unidos por un pensamiento y una
disciplina común, los españoles todos han de ocupar su puesto en
la gran tarea.
Esta unificación que exijo en el nombre de España y en el nombre
sagrado de los que por ella cayeron -héroes y mártires-, a los que
todos y siempre guardaremos fidelidad, no quiere decir ni
conglomerado de fuerzas ni mera concentración gubernamental, ni
unión pasajera. Para afrontarla de modo decisivo y eficaz hay que
huir de la creación de un partido de tipo artificial, siendo por
el contrario necesario recoger el calor de todas las aportaciones
para integrarlas, por vía de superación, en una sola entidad
política nacional, enlace entre el Estado y la Sociedad, garantía
de continuidad política y de adhesión viva del pueblo al Estado.
Precisa para ello tener en cuenta que, aparte valiosísimas
aportaciones colectivas e individuales de patriotas que desde la
hora primera voluntariamente vistieron uniformes de Soldados de
España, Falange Española y Requetés, han sido los dos exponentes
auténticos del espíritu del alzamiento nacional iniciado por
nuestro glorioso Ejército el diecisiete de julio.
Como en otros países de régimen totalitario, la fuerza tradicional
viene ahora en España a integrarse en la fuerza nueva. Falange
Española aportó con su programa masas juveniles, propagandas con
un estilo nuevo, una forma política y heroica del tiempo presente
y una promesa de plenitud española; los Requetés, junto a su
ímpetu guerrero, el sagrado depósito de la tradición española,
tenazmente conservado a través del tiempo, con su espiritualidad
católica, que fue elemento formativo principal de nuestra
nacionalidad y en cuyos principios eternos de moralidad y justicia
ha de seguir inspirándose.
Siendo uno el sentir de las organizaciones, análoga la inquietud
patriótica que las anima, con un ansia de unión, respaldada con el
anhelo con que España la espera, no debe ésta retrasarse más.
Así, pues, fundida sus virtudes, estas dos grandes fuerzas
nacionales hacen su presencia directa y solidaria en el servicio
del Estado. Su norma programática está constituida por los
veintiséis puntos de la Falange Española; debiéndose hacer constar
que como el movimiento que conducimos es precisamente esto más que
un programa, no será cosa rígida ni estática, sino sujeto, en cada
caso, al trabajo de revisión y mejora que la realidad aconseje.
Cuando hayamos dado fin a esta ingente tarea de reconstrucción
espiritual y material, si las necesidades patrias y los
sentimientos del país así lo aconsejaran, no cerramos el horizonte
a la posibilidad de instaurar en la Nación el régimen secular que
forjó su unidad y su grandeza histórica. Subir
Por todo lo expuesto,
DISPONGO:
Artículo primero.
Falange Española y Requetés, con sus actuales servicios y
elementos, se integran, bajo Mi Jefatura, en una sola entidad
política de carácter nacional que, de momento, se denominará
Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
Esta organización, intermedia entre la Sociedad y el Estado, tiene
la misión principal de comunicar al Estado el aliento del pueblo y
de llevar a éste el pensamiento de aquél a través de las virtudes
político-morales, de servicio, jerarquía y hermandad.
Son originariamente, y por propio derecho, afiliados de la nueva
organización todos los que en el día de la publicación de este
Decreto posean el carné de Falange Española o de la Comunión
Tradicionalista, y podrán serlo, previa admisión, los españoles
que lo soliciten.
Quedan disueltas las demás organizaciones y partidos políticos.
Artículo segundo.
Serán órganos rectores de la nueva entidad política nacional el
Jefe del Estado, un Secretario o Junta Política y el Consejo
Nacional.
Corresponde al Secretariado o Junta Política establecer la
constitución interna de la entidad para el logro de su finalidad
principal, auxiliar a su Jefe en la preparación de la estructura
orgánica y funcional del Estado, y colaborar, en todo caso, a la
acción de gobierno.
La mitad de sus miembros, con los que iniciará sus tareas, serán
designados por el Jefe del Estado y la otra mitad elegidos por el
Consejo Nacional.
El Consejo Nacional conocerá de los grandes problemas nacionales
que el Jefe del Estado le someta en los términos que se
establecerán en disposiciones complementarias.
Mientras se realicen los trabajos encaminados a la organización
definitiva del Nuevo Estado totalitario, se irá dando realidad a
los anhelos nacionales de que participen en los organismos y
servicios del Estado los componentes de Falange Española
Tradicionalista y de las JONS para que les impriman ritmo nuevo.
Artículo tercero.
Quedan fundidas en una sola Milicia Nacional las de Falange
Española y de Requetés, conservando sus emblemas y signos
exteriores. A ella se incorporarán también, con los honores
ganados en la guerra, las demás milicias combatientes.
La Milicia Nacional es auxiliar del Ejército.
El Jefe del Estado es Jefe Supremo de la Milicia. Será Jefe
directo un General del Ejército con dos subjefes militares
procedentes, respectivamente, de las Milicias de Falange Española
y de Requetés.
Para mantener la pureza de su estilo se nombrarán dos asesores
políticos del mando.
Dado en Salamanca a diecinueve de abril de mil novecientos treinta
y siete.
Francisco Franco Subir |